Infoxicación: la sobrecarga informativa

infoxicación

Infoxicación es un término que acuñó Alfons Cornella en 1996 y hace referencia al exceso de información que nos invade hoy en día. ¿Es la sobrecarga de información un problema? ¿O quizás no somos capaces de gestionar la gran cantidad de información de la que disponemos en la actualidad?

Bombardeo de correos electrónicos a diario (a día de hoy es totalmente imprescindible disponer de uno), a los que somos incapaces de hacer frente, sobre todo las personas que lo requieren en su vida profesional además de la personal. A pesar de los numerosos avances en la tecnología y la introducción de los mismos en nuestra vida cotidiana y laboral, Cornella afirma que el principal problema no es tecnológico sino cultural (o psicológico o sociológico, no parece muy claro donde agruparlo, quizás es un problema que afecta o puede afectar a diversos aspectos de lo que conforma la vida de una persona).

Poseer demasiada información sobre algún tema en particular puede y suele provocar sentimientos de angustia, agobio e incluso incapacidad de tomar una decisión, tanto por el hecho de no ser capaz de procesar tanta información como por el hecho de obtener datos contradictorios para los que desconocemos su veracidad. Un grave problema es que cualquiera puede introducir información en Internet y hacerla pública para todo el mundo (yo misma lo estoy haciendo). Cuestionar permanentemente las fuentes de cada artículo, foro o revista que leemos a diario en la web es una tarea ardua para la que quizás deberíamos emplear un poco de tiempo. Pero, ¿esto cómo se hace? Probablemente si buscamos información sobre esto último comentado, estaremos ante el mismo problema que estamos desarrollando en este momento. Volvemos a estar en el lío.

Por lo tanto la solución al problema tampoco es tecnológica. “Entonces resulta que como tenemos que dedicarnos a trabajar no podemos dedicarnos a gestionar información. Como si gestionar información fuera un lujo, algo que está además del trabajo, y que nos crea un problema cuando en realidad tendría que ser considerado una parte fundamental de nuestro trabajo. Por lo tanto aquí se necesita un cambio[…]”. Cornella afirma que se necesitan métodos y herramientas que por ahora desconocemos y nadie nos enseña. Parte de la clave está en saber preguntar, cuál es la ‘información crítica’ que necesito conocer, Cornella la reconoce como “Aquello de lo que no puedo no estar informado”. Seguir un procedimiento ante la tarea de búsqueda de información.

El proceso de buscar información es algo que se debe aprender. Conocer qué es lo que tenemos que preguntar, tanto a una máquina como a una persona, no es innato. En muchas ocasiones, quizás en la mayoría, la información nos llega de manera casual, como ocurre cuando leemos un diario o una revista, y aquí nos preguntamos “vale, es una información muy interesante pero… ¿qué hago con ella? ¿dónde la almaceno? ¿cómo la relaciono?”. En resumidas cuentas, para estar bien informado se tienen de definir previamente cuáles son nuestras líneas de interés las cuales, según Cornella no deben ser más de cinco para tener buenos y veraces conocimientos en dichos temas. Al olvido se deben ir aquellas informaciones que creemos que nos pueden ser útiles algún día, pues ya se realizará una búsqueda en ese hipotético futuro.

Por otro lado y lo más importante es la búsqueda en sí. Normalmente preguntaríamos sobre el tema que nos interesa a una persona especializada o muy afín al ámbito en cuestión, pero hoy en día preguntamos a nuestro ordenador. Los buscadores genéricos como Google no devuelven sus resultados ordenados en función de la veracidad, la calidad o la información más completa, sino que disponen de complejos algoritmos que lo hacen en función de sus propios parámetros como pueden ser las páginas más visitadas, las más linkadas desde otras páginas, las que contengan las palabras clave dispersadas en su texto en mejor medida o aquellas que estén adaptadas para visualizarlas en cualquier dispositivo. Es de suponer que aquella página más visitada o más linkada va a ser la que nos provea la mejor información, pero lo cierto es que conociendo los mecanismos muchas webs se las ingenian para cumplir estos requisitos y quizás aquellas realmente importantes se quedan en la Internet profunda.  Además no toda la información de Internet está indexada para ser encontrada por estos buscadores. Se dice que de 500.000 millones de páginas, tan solo 2.000 millones está en la Internet de superficie.

Sin embargo existen buscadores menos conocidos que tienen detrás a personas que dedican a buscar de forma exhaustiva la mejor información sobre temas específicos e incluso permiten poco a poco acotar tu búsqueda hasta comprender perfectamente cuál es la información crítica que necesitas. Ahí es donde debemos llegar, a una información válida y de calidad, a esa enciclopedia dedicada al campo específico que es de nuestro interés.

En las fuentes de este artículo se puede encontrar la transcripción de la conferencia de Alfons Cornella del acto de entrega de títulos de los programas de Formación de Posgrado del año académico 1999-2000, así como sus publicaciones y trabajos en éste y otros temas relacionados con la innovación.

Infoxicación y el arte de preguntar a Internet

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