Ignominia: Ofensa grave que sufre el honor y la dignidad de una persona,

de un modo público.

En pleno debate sobre los límites del humor aparecen las siguientes noticias en los principales medios de comunicación: el Ministerio de Cultura otorgará el premio Nacional de Tauromaquia al torero Juan José Padilla, que bien podrían darle el premio Picasso porque es él en sí una obra de arte; el desalojo de las principales estaciones de tren de Madrid y Barcelona por una amenaza terrorista que resulta ser una hebilla de pantalón con forma de granada encontrada en la maleta de un pasajero; y un francotirador planea asesinar al Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y para más inri no lo catalogan como terrorismo. Además la diputada del Congreso María Dolores de Cospedal dimite tras encargar trabajos de espionaje al comisario de policía Villarejo afirmando que sólo quería “confirmar si eran ciertas cuestiones concretas […]” sobre sus adversarios políticos. Tras esta última hora, ¿hablamos de humor?

En el mundo existe una respetable cantidad de variedades o tipos distintos de casi todo lo que queramos comentar. De música para bailar, de un mismo deporte (sólo hay que correr hacia atrás, correr en cinta o  por el parque hacia delante), juegos de mesa, cadenas de televisión… por no hablar de profesiones. Se disponen de contenidos y contextos tan variados que aportan diferentes tipos de vista y satisfacciones o sensaciones desagradables de libre sentimiento como el pensamiento, pues no son más que la percepción de nuestro cerebro (y no del cerebro de la persona o grupo de personas que opina sobre la percepción de nuestro cerebro).

Si no gestionamos adecuadamente la emoción del miedo, rechazamos contenidos de terror en el cine o la literatura. ¿Por qué disfrutar de un espectáculo que nos desagrada y nos produce emociones negativas?

¿De qué manera nos beneficiaría poner límites a las palabras si cada uno de nosotros interpretaremos de manera distinta un mismo adjetivo? Un ejemplo de esta discordia ocurre a menudo con algunos adjetivos que ofenden o se engloban como insultos (véase gordo). Hay quien se los toma como un ataque recibiendo como consecuencia un dolor creado por su mente. Se trata de un (d)efecto psicológico.  La misma opinión puede impactar de diversos modos en función del estado de ánimo del oyente o dependiendo del contexto (del oyente y no del contexto del orador, como parecería más adecuado). ¿Por qué legislar sobre algo tan subjetivo y personal? Se trataría de un suicidio, nuestra mente dejaría de interpretar lo que oye, ve, huele o siente porque el camino correcto es defendernos con una ofensa si aquello no concuerda con lo que afirma nuestra psique (dividida por Freud  el inconsciente, el superyó o superego y el yo que sería el mediador entre los dos anteriores). ¿Y si a ti cierto discurso te transmite algo distinto a lo que parece ser una norma social? Ten cuidado podrías estar viviendo al margen de la ley. Una reflexión más que desemboca en la policía del pensamiento del Gran Hermano creado por George Orwel en la novela futurista ‘1984’.

El humor negro no pretende gustarle a todo el mundo, es una minoría mayoritaria dentro del mundo de los chistes (ja). Al igual que una película romántica de Hollywood, una gore o de humor absurdo. Respetémonos. ¿A quién no le gusta reírse? A la mayoría de las personas les gusta reírse, ¿y si puedes reírte de lo malo? O es que si es muy muy malo no puedes reírte... Hay una cierta barrera invisible, el umbral que establece la sociedad (que no es constante y sufre variaciones), y el umbral personal que en ocasiones no sabe diferenciarse del anterior, y mucho menos en épocas de represión.

El honor personal permite que cada cual se vea libre de sentirse ofendido por ciertas palabras o expresiones que no gusten, así como maravillado por las contrarias. La ignominia es la ofensa grave (en público) que sufre el honor y la dignidad de una persona. Cuando las palabras se las debiera lleva el viento un impedimento se aferra a algo que nos hace daño emocionalmente, un drama psicológico creado por nosotros mismos. Ofenderse con dignidad o perderemos su significado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s